¡No sabes cómo asciende la sombra por mi cuerpo entumecido por la comezón!
Encaramada en la atalaya de mi sueño, recuerdo el atardecer mientras miro al horizonte. Ante mis ojos la ardiente pupila que solía guiar mis pasos cae ocultándose de mi mirada, escurriéndose lentamente sobre el claro fondo celeste. Despacio. Lenta y pesadamente se apaga la imagen de mi pensamiento, descendiendo su intensidad con la luz que lo ilumina.
Los cálidos rayos que tu mirada envian dejan de acariciar egoístamente mi cuerpo. Noto mi piel fría ante tu falta. La sombra que proyecta mi mente crece progresivamente ante la soledad. La fiesta de color decae mientras se agotan las últimas pinceladas en mezclas incongruentes sobre el pálido lienzo del cielo. Mezclas perecederas, con los minutos contados, que plasman en colores todo lo bueno que no ha llegado a ocurrir... te espero fuegosss...

fiestaaaaaaaaaaaaaaa!!! penes que andan y yo q estoy muy enferma jijij

esta usted locuela señorita
ResponderEliminar;**
je je
ResponderEliminarFiesta, si
Los locos son ellos.