Todos de alguna forma u otra sufrimos en la vida, nos guste o no.
Cuando aparece el dolor, cuando llega el sufrimiento por pequeño o grande que sea, es necesario aceptarlo con paz.
El mejor maestro es el dolor y sabes por qué?
Porque nos hace más sensibles y comprensivos ante el dolor ajeno, quien ha sufrido, siempre sabrá escuchar, comprender, disculpar.
El dolor nos madura, humaniza, nos hace humildes, nos hace capaz de pedir ayuda y dar consuelo.
Dicen que los ojos que han llorado ven mejor y es muy cierto, las lágrimas limpian el alma y no le impiden la entrada a nadie en nuestro corazón.
Al maestro dolor debemos tomarlo como una parte de la vida y aprender que es una forma de irnos madurando, nos hace crecer espiritualmente si sabemos sacarle provecho.
Cuando en nuestra vida todo es plenitud, salud, viajes, etc., no se elevan los ojos al cielo, todo al suelo, a lo terrenal.
Pero cuando se sufre de soledad, enfermedad, tristeza, vacío del alma, aprendemos a elevar los ojos amor de familia, conyugal, Dios... (Nota personal: obvio, para los que creen en él).
La alegría fabricada es mala.
Es como una copa de alcohol que embriaga y hace olvidar por un ratito la realidad en que vivimos.
Es necesario aceptar la realidad aunque sea dolorosa, esto siempre será mejor.
El dolor nos enseña a amar, a perdonar, a ser humildes. El dolor es parte de la vida y es el mejor método para madurar.
p.d: La sonrisa, no alivia el dolor, pero ayuda a combatirlo... Hoy yo necesito 1 regalo: vuestras sonrisas...
Cuando aparece el dolor, cuando llega el sufrimiento por pequeño o grande que sea, es necesario aceptarlo con paz.
El mejor maestro es el dolor y sabes por qué?
Porque nos hace más sensibles y comprensivos ante el dolor ajeno, quien ha sufrido, siempre sabrá escuchar, comprender, disculpar.
El dolor nos madura, humaniza, nos hace humildes, nos hace capaz de pedir ayuda y dar consuelo.
Dicen que los ojos que han llorado ven mejor y es muy cierto, las lágrimas limpian el alma y no le impiden la entrada a nadie en nuestro corazón.
Al maestro dolor debemos tomarlo como una parte de la vida y aprender que es una forma de irnos madurando, nos hace crecer espiritualmente si sabemos sacarle provecho.
Cuando en nuestra vida todo es plenitud, salud, viajes, etc., no se elevan los ojos al cielo, todo al suelo, a lo terrenal.
Pero cuando se sufre de soledad, enfermedad, tristeza, vacío del alma, aprendemos a elevar los ojos amor de familia, conyugal, Dios... (Nota personal: obvio, para los que creen en él).
La alegría fabricada es mala.
Es como una copa de alcohol que embriaga y hace olvidar por un ratito la realidad en que vivimos.
Es necesario aceptar la realidad aunque sea dolorosa, esto siempre será mejor.
El dolor nos enseña a amar, a perdonar, a ser humildes. El dolor es parte de la vida y es el mejor método para madurar.
p.d: La sonrisa, no alivia el dolor, pero ayuda a combatirlo... Hoy yo necesito 1 regalo: vuestras sonrisas...
:-D
ResponderEliminar:-D
:-D
Pues aqui tienes la mia... y muchas ademas, todas las que quieras!
No te me vengas abajo...
oye titi no decaigas...que se te caen esas tetazas tan monas ejem ejem (es bromita) pegame pegame xD
ResponderEliminartia que yo te doy todo lo que necesites...
:):):) y la urkatu y tu chico y tus aitas...
p.d:cuentame que pasa necesito saber...
Gracias, tus palabras me han hecho recordar que mis equívocos siempre traen una parte positiva, tanto para mi como para los demás. Si consigo ser una persona más comprensiva, los que me circundan mejorarán conmigo y viceversa porque todos nos sentiremos apoyados y comprendidos en este mundo de soledad y desapego.
ResponderEliminarBesitos
Cierto que el dolor enseña mucho, y me resultaría muy util en estos momentos pero sin duda prefiero la felicidad aunque sea fabricada xD
ResponderEliminarte dejo mil sonrisas, aunque como escuche en una canción de Amen "la sonrisa de los niños de verdad es la mejor"
Saludos
Muy cierto y triste a la vez :(r
ResponderEliminar¡Bueno! aquí tenemos a la Anita en plan filosófico profundo.
ResponderEliminarNo está nada mal... es bueno pensar y analizar las cosas y los casos, pero sin deprimirse. Eso es fundamental para salir poco a poco: no deprimirse. Eres toda una valiente, lo sé. Sabes que muchos de nosotros lamentamos no poder mitigar esa soledad por la maldita distancia.
Un beso enorme.
=)
ResponderEliminarhe hecho el test de la psp y el personajillo pasate a verlo muakssssssss
ResponderEliminarEstoy totalmente de acuerdo contigo.
ResponderEliminarNo importa que e dolor sea físico o no, los que han sufrido son más humanos, y descubren antes el sufrimiento en los demás, lo entienden mejor y son más solidarios.
Muchos besos.
Tienes mucha razón, Aniña.
ResponderEliminarEl dolor humaniza y quita la soberbia.
Ninguna persona sensata puede ignorar lo precaria que es nuestra condición.
Y no creo que pensar eso sea pesimismo, simplemente que la vida es así.
El humor y la sonrisa pueden ser un bálsamo en el desierto.
Un abrazo.
Antón.
Lo malo del dolor es que duele...:S
ResponderEliminarPor lo demas totalmente de acuerdo.
Ladriditos!
Me ha gustado este post y aunque duela, es cierto. Bonita imagen.
ResponderEliminarBesos,
enigmática